Para Mondrian, esta pintura básica ayudaría a forjar una sociedad en la que el arte como tal no tendría cabida, sino que existiría solo para la materialización total de la «belleza». Pasó temporadas en Ámsterdam, París, Londres y Nueva York, y utilizó como inspiración tanto la metrópoli moderna como la música moderna, especialmente el jazz. En 1917, fue cofundador de De Stijl, que nació como una publicación y posteriormente se convirtió en un círculo de adeptos, comprometidos con un estricto arte geométrico de líneas horizontales y verticales.
Mediante obras clave y textos concisos, este libro introductorio presenta la característica y pionera obra de Mondrian, fuente de inspiración para el sector de la moda, el arte, la arquitectura y el diseño, desde las cubiertas de los discos de los White Stripes hasta los vestidos de Yves Saint Laurent.





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